Archive for the 'Grandes Momentos Pretéritos' Category

16
Nov
06

Dios sólo vive en América

Mi admirado Supervillano me solicitó una entrada sobre el debate creacionismo / evolucionismo y la muy cachonda teoría del diseño inteligente. Dado que sigo opinando lo mismo ahora que hace un año, paso a transcribir mi artículo sobre el tema del 10 de noviembre de 2005, en Baked Beans are Off.

Diez días sin escribir! Pido sinceras disculpas a mi creciente comunidad de fans, pero todo ésto tiene su justificación, como dijo Bush tras invadir Irak. Mi mamá (no, no es la de la foto) ha pasado la última semana conmigo , y me ha llevado a trotar por las Holandas. Cuando se marchó antes de ayer estaba hecho puré. Ayer me dediqué a escribir en los blogs de otras personas, mejores que éste, desde luego, y sólo hoy he encontrado tiempo para ponerme a escribir.

 

Tendría que ponerme a hablar de las cosas en Francia, pero hoy me ha llamado más la atención la noticia de que la Junta de Educación del Estado de Kansas ha aprobado por seis votos a cuatro que en las escuelas del estado debe enseñarse la teoría del “diseño inteligente” a un mismo nivel que el darwinismo, pero recuerda que el darwinismo presenta “demasiados fallos”.

 

Pero qué demonios es la teoría del diseño inteligente? Básicamente dice que en la naturaleza hay cosas demasiado perfectas para ser atribuidas al azar, y que por tanto, el darwinismo y su azarosidad fallan. A pesar de que ésta divertida muchachada no lo publica claramente, queda bastante claro que el “creador inteligente” que hace éstos prodigios naturales no puede ser sino Dios Nuestro Señor. La idea de éstos “científicos” es la de intentar meter a Dios en la evolución, porque claro, no van a estar yendo a la iglesia a diario para nada.

 

El resultado de las investigaciones de éstos señores, mezcla de Flanders y Jiménez del Oso, es absolutamente indefendible desde un punto de vista científico, pero claro, como es América, siempre encontrarás un predicador para apoyarte y un tejano para pagar tu campaña, y si el tejano es nuestro viejo amigo Yorchhh tenemos un lío de tres cuartos de pares. Porque si el Consejo de Educación de Kansas está compuesto por seis republicanos que consideran que Dios creó el mundo, y el Presidente de los Estados Unidos de América, el Líder del Mundo Libre, piensa que la teoría del diseño inteligente es la que debe ser enseñada en las escuelas, ya tardamos en obligar a los estudiantes de instituto de Kansas a creer en Dios y en su Sagrada Obra.

 

Y todo ésto nos viene cuándo la gran estrella de las multitudes, la banda de rock-and-ramble Rouco y sus Beatas, vuelve a salir a las calles capitalinas a protestar contra éste gobierno de ateos que quiere acabar con esa idea de tener a la Sacra Ecclesia mandando en la educación española, como ha hecho siempre. Amigos curas, hemos de recordar que recortar los privilegios de la Iglesia es absolutamente constitucional, porque la Constitución que tanto mentan sólo obliga a tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española, y el reverendo Blázquez debería leerse las estadísticas sobre asistencia a misa y españolitos que rellenan la casilla de la renta, que prueban que la gran mayoría de españoles de la que presumen se queda en un mar de indiferentes que sólo se pasa por la parroquia cuando hay bautizo y comunión, y sólo si hay pitanza después. Ser católico practicante en España es tan común como ser gay, y, a diferencia de éstos últimos (hay que ver que injusto es Dios) un gran porcentaje de los católicos practicantes procederá a morirse en los próximos diez o quince años.

 

Normalmente creemos que España es un país atrasado, la España de charanga y pandereta, que dijo Machado en su gran poema (para que después digan que Machado era conservador) y que el verdadero progresismo está en el norte, en países como éste en el que resido ahora. Pero no temamos ni suframos, progresistas, pues la experiencia enseña: somos más porreros, más juerguistas, más rojos y tenemos matrimonio homosexual. Dios ha abandonado su reserva espiritual, hermanos, y ahora sólo vive en América. Bendito sea.

Anuncios
17
Sep
06

¿Alguien necesita un bigote?

alguiennecesitaunbigote.jpgNota Bene: Éste artículo fue publicado originalmente en Baked Beans are Off el 22 de febrero de 2006. Estoy volviendo a publicar mis artículos favoritos (algo parecido a lo que hace Pedro J., pero: a) no cobro por ello, y b) no creo que sea un conveniente regalo de Navidad) y hago saber a mis escasos pero no menos fervorosos lectores que aceptaré gustoso publicar sus artículos favoritos. Háganmelo saber. Bueno: al grano:

Es muy largo, pero es que estaba desatado.

José María Aznar López. Sin duda alguna, el personaje más importante que ha dado la derecha española en los últimos veinte años, el hombre que hizo que ser facha en España dejase de ser un estigma y pasase a ser algo llevado como una insignia de honor por J.Lo. (no sé a quién debo acreditar éste que será uno de los nombres estándar de Fedeguico en éste blog; en todo caso, gracias) y otros orates de su calaña.
Sólo por eso podría entrar dignamente en la historia de nuestro país, pero es vox pópuli que la gran maldición de Bigotus Máximus ha sido creerse lo que decían de él en los medios afines. Tristemente, la prensa española (de todas las adscripciones) nunca se ha andado con chiquitas a la hora de adular, y en el caso de Pepe Mari la cantidad de que lo que los norteamericanos llaman con propiedad “aire caliente” llegó a límites sólo igualados por aquél que fue el Centinela Espiritual de Occidente.
Líder mundial, estadista de talla (moral, se entiende), hombre culto, educado y carismático (inigualables momentos populistas donde se arremangaba la camisa y empezaba a soltar procacidades a las ancianas falangistas), y, por supuesto, máquina de ganar elecciones (puntuación hasta ahora, empate a dos), todo ésto y más aparecía todos los días en ditirámbicas columnas de las acompañadas por litografía, compuestas por esforzados exégetas que se ganaban el vermú de cada día propagando el mensaje del Profeta de Valladolid. Todo estaba preparado para la retirada triunfal; José María Aznar López, después de resucitar a la derecha española de entre los muertos (vértigo) se lanzaría a una carrera impecable como el Bill Clinton de la derecha europea, dando entrevistas para la FOX, llenando salones con sus conferencias y dejando que imberbes becarios de las universidades más caras de España pusieran en papel bueno sus profundas reflexiones sobre lo duro que es salvar el mundo.
Hasta que todo se jodió, hablando en plata. Las elecciones del 14-M fueron para el Partido Popular el equivalente político a que se te caigan los pantalones en misa, y nunca la expresión de aquellos polvos vinieron éstos lodos estuvo mejor ejemplificada. Mientras en Madrid las oficinas de Génova procuraban salvar los muebles y acababan con Don Rajote de la Mancha y sus muchos Sanchos, Aznar, sin escaño, sin cargo y sin prisa, veía que de repente volvía a ser una persona normal, que en Washington las puertas no se abrían a su paso y que todos hablaban un idioma que a él le resultaba medianamente familiar (no por nada había demostrado ante una audiencia mundial su impecable relación con la lengua de Shakespeare) A nadie le gusta; el síndrome del sillón perdido afecta a personas de todos los lados de todos los espectros y nadie mejor que Forges para contárnoslo. Pero hoy Aznar vaga por el mundo, sin rumbo y sin criterio, pregonando a los cuatro vientos lo que la muchachada del tank tank de la FAES piensa por él: que los socialistas son terroristas (porque rima y porque él lo dice) , que la desintegración de España es un hecho consumado (y uno mira por la ventana y ni flowers) y que su pensamiento es importante (como en aquella conferencia que dio en Nueva York, que hubo que regalar las entradas porque no venían ni los mendigos del subway).
Y ahora eso le ha traído problemas. Resulta que la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe expresamente a los extranjeros meterse en política. Aznar siempre ha sido un feroz defensor de la Constitución Española (o eso dice) pero al parecer la de los demás le trae al pairo (¿alguien se esperaba otra cosa?) y se puso a defender la elección del candidato de la derecha en las elecciones mexicanas. No es nada grave (le pegarán un par de collejas verbales y le mandarán a casa) pero prueba el patetismo de su situación actual, viajando por el mundo como un profeta desatado, predicando la verdad de su pensamiento y la maldición del zapaterismo.
El punto más bajo hasta ahora ha sido quedarse sólo (24 votos a 1) en el Consejo de Estado (llamado cariñosamente el Cementerio de Elefantes) donde los malditos infieles (muchos padres de la Constitución entre ellos) han decidido unirse con la izquierda separato-comunista en lugar de seguir el pensamiento del Prohombre del Siglo XXI. Para evitar mayores humillaciones a éste que ha sido el resurrector de la derecha hispana, propongo públicamente una cuestación para llevarle a un lugar tranquilo y apacible donde pueda pasar el resto de su vida en paz y silencio: sobre todo silencio. Pongan huchas en las mesas petitorias del día de la banderita (de España) donde el legado de José María Aznar está más vivo que nunca: los fachas toman la calle. Esperemos que al menos tengan consideración con el que los devolvió allí.

Seguiremos informando.

14
Sep
06

Verdadez (así como suena)

the-word.jpgNota bene: El siguiente artículo fue publicado en Baked Beans are Off el 10 de julio de 2006.

El YouTube es un invento maravilloso. Permite descubrir perlas que uno jamás encontraría en la pocilga que es la televisión mundial.

Me explico. El otro día vi por primera vez Noche Hache. Ya dije antes que Cuatro no me ha terminado de convencer: parece la versión televisada del dominical de El País, e Iñaki Gabilondo no está hecho para presentar informativos. Se ha acostumbrado a masticar la información, y una vez uno se acostumbra volver a tragar resulta doloroso e indigesto. Vuelvo a lo mío: en éste programa salía uno de los múltiples impresentables made in “El Club de la Comedia”, haciendo un papel de facha inveterado. Mi amigo el Deivid, que estaba conmigo, se partía de risa. Yo no. Sobre todo, porque sabía de dónde venía todo ésto.

The Daily Show es posiblemente el mejor programa de humor político en la actualidad. Punto. Emitido en The Comedy Central, que es como Paramount Comedy pero con pasta y huevos para llevar las cosas más allá del Gañán, se ha convertido en los últimos seis años en uno de los programas de televisión más influyentes de Estados Unidos. Como muestra, dos botones: John Kerry insistió en aparecer en el programa durante su campaña electoral y Jon Stewart, el presentador, fue invitado para presentar los Oscar éste año. Uno de los presentadores más celebrados de The Daily Show era Stephen Colbert, que hacía de (lo han adivinado) pundit.

¿Un qué? En Estados Unidos existen los J.Los, como Rush Limbaugh, pero las voces más influyentes de la derecha vienen de los programas de pundits. En hindi, pandit significa profesor o maestro (de ahí el Pandit Nehru) y esa palabra pasó a definir lo que en castellano definiríamos como un todólogo (aplausos y salvas de honor al que inventó esa palabra), como César Vidal. Los pundits más influyentes son Tucker Carlson (en su programa Tucker, en la MSNBC), Sean Hannity (en Hannity & Colmes, la idea de la Fox News de un programa imparcial: dos pundits, uno de derechas y otro “liberal”; detalle: Colmes no habla casi nunca), y, por supuesto, el mayor de todos: Bill O’Reilly, en su programa The O’Reilly Factor, también en Fox News.

La Comedy Central, viendo un filón en The Daily Show, no tardó en darle a Colbert el espacio posterior a The Daily Show para que hiciera su propio programa, The Colbert Report: una copia descarada de The O’Reilly Factor, incluyendo el uso desmesurado de banderas americanas, águilas calvas y del ego del presentador (al menos, el supuesto).

Colbert ahora mismo es tan famoso como Jon Stewart, aún más cuándo fue invitado a dar un discurso en la cena de gala del Cuerpo de Corresponsales de la Casa Blanca: ante el tout Washington, incluyendo por supuesto al mismísimo presidente, interpretó su papel de pundit en el discurso de su vida, incluyendo la inmortal frase: “Yo creo que el mejor gobierno es el que menos gobierna; bajo esos parámetros, nuestro gobierno en Irak es fabuloso” (si quieren verlo, está en Google Video; basta poner “Bush Colbert”; desgraciadamente, está en inglés…sin subtítulos) Por supuesto, las agencias de noticias internacionales sólo publicaron la primera parte de la cena, que era la que la Casa Blanca quería mostrar: al imitador de Bush.

Pues bien, en el primer programa de The Colbert Report, Colbert presentó al público americano una palabra que ya se ha hecho ubicua en todos los medios, serios o no: truthiness, que traducida a nuestra noble lengua cervantina se diría verdadez (sonando como honradez, a ver si me entienden). El concepto de verdadez es muy sencillo: es cuándo una verdad no se sabe; se siente. Ejemplo clásico: ¿Había armas de destrucción masiva en Irak? El gobierno americano no sabía si era verdad: pero sentía que era verdad. No hace falta saber la verdad; de hecho, el saber la verdad es asunto de izquierdosos elitistas. Sentir la verdad, en cambio, está al alcance de todos los americanos, incluido el presidente. Es por eso que la verdadez debe de prevalecer sobre la verdad.

Por supuesto, en la España de hoy el concepto de verdadez está omnipresente. A diario, en la COPE, en El Mundo, en Libertad Digital, en Alba, los proto-pundits españoles se burlan de nosotros, los que intentamos saber la verdad. ¿Para qué saber? ¿Si las tripas nos dicen que España se rompe, que el 11-M fue obra de ETA, que el gobierno traiciona a los muertos, qué es un cerebro para discordar? Saber la verdad es demasiado complicado. Ellos simplemente sienten la verdad. Los hechos son simples añadidos a la pura Verdad, la Verdad que no se sabe, se siente.

Y es gracias al concepto de verdadez que he terminado por comprender que da igual lo que digamos, da igual lo que diga el juez, el papa o Dios Todopoderoso en persona: los únicos que pueden convencer a nuestros proto-pundits de que intenten saber son ellos mismos. Y hablamos de gente que se lleva las convicciones a la tumba. Bien por ellos. Pero que nos dejen tranquilos con la verdad. La de verdad.

Seguiremos informando.