08
Oct
06

La realidad al acecho, la realidad al asalto

el-acido-borico.JPGTanto Pedro J. Ramírez, el hombre con el peor peinado de España, como Fedeguico “J.Lo.” Jiménez Losantos, el Gran Khan Gangoso, están frotándose las manos. Los planes de ambos para lograr la influencia y dinero que nunca merecerían por sus propios méritos están triunfando como una foto de Scarlett Johansson en el Consejo de Guardianes de la Revolución Islámica. Una tras otra, las instituciones del Estado están partiéndose entre conspiranoicos y no conspiranoicos. Una historieta sin ninguna base lógica, bola de nieve de mentiras acumuladas desde el 12 de marzo de 2004 hasta hoy, está siendo asumida como verdadera por gentes que hasta ahora podían ser consideradas de recto criterio, y peor, está polarizando salvajemente a la sociedad española. Cierto es que la sociedad española tiene una propensión igualmente salvaje a ser polarizada (creo que fue Jacinto Benavente el que dijo que era más fácil poner de acuerdo a todo el mundo que a una decena de españoles) pero las cosas están poniéndose, quizás, demasiado serias para lo que es en realidad el asunto. Una sociedad más civilizada (más madura, podríamos decir) tomaría las teorías conspiranoicas y las pondría en su debido lugar: la papelera. Caramba, incluso los Estados Unidos, tan amantes de éste tipo de paranoias y siempre denigrados por nosotros, europeos civilizados, han ignorado positivamente las teorías del “avión desaparecido en el Pentágono” y se han negado a darle más validez. jimenez-del-oso.JPGSin embargo, entre nosotros, toda la prensa diaria (y que solemos llamar seria), el Parlamento, el Poder Judicial, la Policía, han empezado a cavar barricadas y empezar la guerra en serio. Y, lo que es peor, vemos que incluso gente que considerábamos sensata no se plantea levantar la cabeza y preguntarse: ¿qué demonios pasa aquí?, sino que se ha lanzado directamente a la barricada, que se debe de estar más calentito. Pues bien, yo me niego a lanzarme a la barricada, a seguir alimentando la fogata. La fogata del 11-M alimenta y fortifica a los conspiranoicos (“ladran, luego cabalgamos”, es su lema), y si hay algo que no me hace gracia es financiarle a Pedro J. la nueva colección de Agatha y un corpiño colorado. Opino, sinceramente, que la forma más sensata de acabar con las teorías conspiranoicas es ignorándolas. Y la gente de recto criterio, mostrando sensatez, dirán: “¡Pero es que hay gente que se las cree! ¡Saquémosles del error!” Eeeeps. Respuesta errónea. Yo no creo en Santa Claus, pero no voy por ahí diciéndole a los niños que no existe. Mi opinión se basa en un principio básico: la gente tiene el derecho a ser estúpida. Y mis amigos de recto criterio, con sensatez que yo mismo reconozco, dirán: en una democracia como la nuestra, donde 10 millones y medio de españoles votaron al bigotismo a pesar de todo, no podemos permitir que el censo de estúpidos aumente. Totalmente de acuerdo, amigos; pero la pregunta clave es: ¿es dándoles cuerda que vamos a acabar con ellos? Yo creo que no. Y espero que cada vez más gente así lo crea. Más nos vale.

Seguiremos informando.

Anuncios

0 Responses to “La realidad al acecho, la realidad al asalto”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: